Un fatídico último cuarto, con un parcial de 30-5, volvía a impedir la primera victoria del CAI Zaragoza lejos del Príncipe Felipe en Eurocup. Los maños entraban en el último cuarto con siete puntos arriba, pero acababan siendo vapuleados en medio de un festival triplista por 85-67. La clasificación se complica con esta derrota.
Zaragoza.- El último cuarto en Europa como visitantes comienza a ser una losa demasiado pesada para el CAI Zaragoza. Como ya ocurriera en el periplo alemán, en Berlín y en Bonn, los maños tiraban por tierra en Francia todo el trabajo realizado durante 30 minutos con una inexplicable caída física y mental. Gravelines lo aprovechaba para acabar imponiéndose por 85-67, volviendo a complicar en demasía la clasificación para la siguiente fase de Eurocup.
El primer cuarto fue el vivo reflejo de lo que ya vivió el CAI Zaragoza en Bonn, pero comprimido en diez minutos. Los maños comenzaban con una gran intensidad, encontrando fuera a Rudez o Tabu y dentro a Sanikidze y Shermadini. Además, los robos llegaban solos y las transiciones rápidas permitían anotar rápido. Así, hasta el 2-15 de máxima que se conseguía con un triple del base belga. Pero ahí desapareció el conjunto de Abós.
De hecho, parcial de 26-5 para Gravelines con un festival de triples y de 2+1, aprovechando que la intensidad defensiva había desaparecido de un plumazo. Ni siquiera un tiempo muerto de Abós o la entrada de hombres como Llompart o Pere Tomàs servían para frenar una sangría que se instalaba en 28-20 en el primer bocinazo final, con Lewis o Holland erigiéndose en héroes locales.
Pero dentro de la locura que se vivía en tierras francesas, el segundo cuarto cambió por completo. De la mano de Pere Tomàs y su fascinante habilidad para el robo, el CAI Zaragoza subía varios puntos su nivel defensivo. Además, el mallorquín se marchaba al descanso con 12 puntos, máximo anotador caísta por delante de Rudez, con diez. En cuanto al resultado 41-44 tras dos libres de Jonathan Tabu en los últimos instantes y, eso sí, la confianza de haber superado una enorme “pájara”.
Segunda parte
La producción anotadora bajó en ambos bandos en el inicio de la segunda mitad. Las pérdidas se imponían como losas, aunque en el aspecto recuperador seguía mucho más entonado el CAI Zaragoza, con un colosal Pere Tomàs. Los locales se agarraban al marcador gracias a los tiros libres y a la actuación de Lewis, permitiendo a Gravelines llegar con opciones al último cuarto con 55-62 en el luminoso. Y el fantasma de Alemania muy presente en los de Abós.
Sobre todo con el parcial de salida de 8-0 para los locales que le daba la vuelta al marcador, con cuatro pérdidas consecutivas caístas. Tampoco el tiempo muerto del técnico zaragozano servía para cambiar la dinámica, con Rousselle dirigiendo a Gravelines con mucho más acierto del que encontraban los maños en los momentos decisivos. Tras una continuación del festival triplista vivido durante todo el choque, los locales se acababan imponiendo por un claro 85-67, incluyendo el sonrojante último parcial de 30-5. Resultado que, claro está, vuelve a dificultar, y mucho, la presencia caísta en la siguiente fase europea.
Un fatidico zaguer quarto, con un parcial de 30-5, tornaba a impedir a primera victoria d'o CAI Zaragoza luen d'o Principe Felipe en Eurocup. Os manyos dentraban en o zaguer quarto con siet puntos alto, pero acababan estando vapuleados enmeyo d'un festival triplista por 85-67. A clasificación s'embolica con ista redota.






0 comments:
Post a Comment